La pregunta a la que este Episodio nos está guiando es: Si hemos sido corregidos por nuestros padres terrenales,  ¿Acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina de Dios? Indudablemente ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! …pero si quieres conocer más acerca de ella, te invito a escuchar y leer el episodio N° 2. La Disciplina Divina

 

¿Acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina de Dios?

 

Hoy quiero compartir contigo lo que dice el escritor de Hebreos capítulo 12:11 en la versión nueva traducción viviente (NTV), citó:

 “Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella”

Hay más motivos para alegrarse que para lamentarse en las circunstancias difíciles y desagradables de la vida. un autor llamado Browning dice que: “él considera la vida como una sustancia que sirve para probar la fortaleza del alma” Ciertamente la disciplina se debe deletrear de la siguiente manera: d- i- s- c- i- p- u- l- a- d- o, ¡Si!  Discipulado. Estamos aquí para aprender las lecciones de tiempo para la eternidad. ¿Que importa, si no hemos elegido la circunstancia que nos rodean? Con ellas recibimos la preparación necesaria, aprendemos las lecciones de la paciencia, la fortaleza, la perseverancia el servicio abnegado, la sumisión a la voluntad de Dios y la ejecución de ella de todo corazón. Las circunstancias no conforman el carácter. Los caracteres más nobles surgen de los peores ambientes, y Los fracasos morales proceden de los mejores.

 

Allí donde estés, toma las cosas de la vida como si fueran herramientas, y úsalas para la gloria de Dios. De este modo ayudarás a que se establezca el reino de los cielos y el Maestro te usará de la misma manera en que ha predestinado hacerlo para hacer los cortes necesarios en ti y pulirte para aquel día cuando veas la imagen de Él  en tu vida. Dios quiere lo mejor de ti, su Hijo da lo mejor para que tú puedas tomar su ejemplo, ¿es demasiado ser disciplinado por él? Recordemos que Dios envío a su Hijo para darnos ejemplo del amor y misericordiosa salvación. El Señor de Señores el Creador de todos los universos, El Padre, en medio de una pena amarga al entregar a su Hijo Jesucristo, dió lo mejor que tenía y nos enseñó disciplina.

 

¡Dios te bendiga!

 

Tomado de Manantiales en el Desierto de Sra. Cowman.

Adaptado por Willian Mendoza.